Fernando O.

Siempre me había gustado Traslasierra, pero una cosa es venir de vacaciones y otra muy distinta es imaginar una vida cotidiana acá. Tenía muchas preguntas: dónde vivir, qué servicios había cerca, cómo era el movimiento de cada localidad y qué implicaba realmente mudarse al valle.

El acompañamiento me permitió ordenar esas dudas. Pude comparar opciones, entender mejor las diferencias entre Mina Clavero, Nono, Los Hornillos y Villa de Las Rosas, y pensar qué tipo de vida quería construir, no solo qué paisaje me gustaba más.

Lo que más valoro es que el proceso no fue apresurado. Me ayudó a decidir con más confianza, mirando tanto lo emocional como lo práctico. Eso hizo que Traslasierra dejara de ser una fantasía y empezara a sentirse como una posibilidad real.

— Fernando O.

Anterior
Anterior

Javier S.